Fisioterapia Mugisalud Bilbao
Ondas de choque

Casos realesTécnicas de tratamiento

Ondas de choque

3 minutos de lectura

Son ondas acústicas de alta energía que se aplican desde la superficie de la piel y se transmiten al tejido. No hay agujas ni incisiones. Se emplean sobre tendones y fascias con dolor de larga evolución, buscando estimular una respuesta de reparación en un tejido que se ha estancado.

Técnicas de tratamiento

Ondas de choque

Son ondas acústicas de alta energía que se aplican desde la superficie de la piel y se transmiten al tejido. No hay agujas ni incisiones. Se emplean sobre tendones y fascias con dolor de larga evolución, buscando estimular una respuesta de reparación en un tejido que se ha estancado.

Para qué se usa

• Fascitis plantar de larga evolución que no ha respondido al tratamiento habitual. • Tendinopatías crónicas, especialmente cuando hay calcificación. • Dolor de inserción tendinosa persistente pese a un programa de ejercicio bien hecho.
En la consulta

Cómo es una sesión

Se localiza el punto doloroso, se aplica gel de contacto y se administran los impulsos con el cabezal sobre la zona. La sensación es de golpeteo molesto pero tolerable, y la intensidad se ajusta durante la sesión. Dura pocos minutos y no requiere reposo posterior: de hecho se pauta seguir con el trabajo de carga.
Ondas de choque — Fisioterapia Mugisalud Bilbao

Valoración y tratamiento en la consulta de fisioterapia.

Evidencia

Qué dice la evidencia

Es una de las técnicas con respaldo más consistente de este grupo. Hay evidencia a favor en tendinopatía calcificante de hombro, fascitis plantar y epicondilitis, y se recoge en guías clínicas como opción para la fascitis plantar crónica que no responde a otras medidas no quirúrgicas. El efecto es más claro cuando existe calcificación y menos claro cuando no la hay.

Qué se puede esperar

Mejoría progresiva a lo largo de varias sesiones, no inmediata. Es habitual notar la zona más sensible las horas siguientes. Como en el resto de casos, funciona mejor acompañada de un programa de carga que sola.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos antes de tratar. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos qué ocurre, qué se va a hacer y en cuánto tiempo se reevalúa. Las técnicas acompañan; el ejercicio progresivo es lo que sostiene el resultado. El objetivo declarado es que puedas gestionar tu problema sin depender de la consulta.

Preguntas frecuentes

¿Duele?

Molesta durante la aplicación, con una sensación de golpeteo en un punto que ya está sensible de por sí. La intensidad se regula y se busca el nivel máximo tolerable con comodidad, no el máximo del equipo. Al terminar, la molestia cede rápido. No requiere anestesia ni reposo posterior, y se puede seguir con la actividad habitual ese mismo día ajustando la carga.

¿Cuántas sesiones se necesitan?

Se plantea una tanda corta y se valora el resultado antes de continuar. Notar cambios requiere varias sesiones: juzgar después de una sola no aporta información útil. Lo habitual es una tanda de varias sesiones separadas por unos días, y valorar al terminarla. Si no ha habido ningún cambio, insistir con más sesiones rara vez cambia el desenlace y conviene revisar el diagnóstico.

¿Puedo seguir andando o corriendo?

Sí, con la carga ajustada. En la fascitis plantar mantener la actividad adaptada forma parte del tratamiento; el reposo absoluto no mejora la fascia y hace perder tolerancia. Lo que sí se ajusta es la carga los días inmediatamente posteriores a cada sesión, porque la zona queda algo más sensible. Se pauta en consulta según la actividad de cada uno.

¿Sirve si tengo espolón?

El espolón que aparece en la radiografía no suele ser la causa del dolor. Dicho eso, las ondas de choque tienden a funcionar mejor cuando hay calcificación, así que su presencia se tiene en cuenta al valorar la indicación. Lo que se trata es la fascia, no el espolón.