Fisioterapia Mugisalud Bilbao
Diatermia / TECAR

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Diatermia / TECAR

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La diatermia aplica radiofrecuencia sobre el tejido para generar calor en profundidad, algo que no se consigue con una fuente de calor superficial. Ese aumento de temperatura local incrementa el riego sanguíneo de la zona y reduce la sensación de dolor, lo que facilita moverse mejor durante y después de la sesión.

Técnicas de tratamiento

Diatermia / TECAR

La diatermia aplica radiofrecuencia sobre el tejido para generar calor en profundidad, algo que no se consigue con una fuente de calor superficial. Ese aumento de temperatura local incrementa el riego sanguíneo de la zona y reduce la sensación de dolor, lo que facilita moverse mejor durante y después de la sesión.

Para qué se usa

• Dolor y rigidez articular, especialmente en procesos de larga evolución. • Contracturas y sobrecargas musculares. • Preparación de una zona antes del trabajo manual o del ejercicio, cuando el dolor limita. • Fases de recuperación en las que interesa mejorar la tolerancia al movimiento.
En la consulta

Cómo es una sesión

El fisioterapeuta desplaza un cabezal sobre la piel con una crema conductora mientras se mantiene un electrodo de retorno. La sensación es de calor agradable y creciente, y la intensidad se ajusta con la respuesta del paciente. Se aplica durante unos minutos sobre la zona y se aprovecha ese estado para trabajar movilidad o ejercicio a continuación.
Diatermia / TECAR — Fisioterapia Mugisalud Bilbao

Valoración y tratamiento en la consulta de fisioterapia.

Evidencia

Qué dice la evidencia

La evidencia más consistente procede de ensayos en artrosis de rodilla y dolor lumbar crónico, donde muestra mejoras a corto plazo en dolor y función frente a control o placebo, aunque sin superioridad sostenida frente al ejercicio o a otras terapias físicas en varios estudios. La lectura razonable es la que se aplica aquí: es un buen recurso dentro de una sesión, no un tratamiento por sí mismo.

Qué se puede esperar

Alivio y sensación de mayor soltura durante y después de la sesión, que se aprovecha para avanzar en movilidad y ejercicio. No es un tratamiento pasivo que resuelva el problema por acumulación de sesiones.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos antes de tratar. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos qué ocurre, qué se va a hacer y en cuánto tiempo se reevalúa. Las técnicas acompañan; el ejercicio progresivo es lo que sostiene el resultado. El objetivo declarado es que puedas gestionar tu problema sin depender de la consulta.

Preguntas frecuentes

¿Quema?

No. Se busca un calor agradable y creciente, y la intensidad la marca la sensación del paciente. Si en algún momento resulta excesiva, se baja. La técnica se aplica con el fisioterapeuta moviendo el cabezal, precisamente para que el calor no se concentre en un punto. El calor debe ser confortable en todo momento. Una sensación de quemazón puntual indica que hay que bajar la intensidad o cambiar el contacto, y se corrige sobre la marcha.

¿Es lo mismo que aplicar calor con una manta?

No. Una fuente de calor superficial calienta la piel; la radiofrecuencia genera el calor en el tejido profundo, que es donde suele estar el problema. La sensación puede parecerse, pero el alcance no es el mismo. Eso no significa que sea mejor en todos los casos: para una zona superficial, una fuente de calor sencilla puede bastar y es mucho más barata de aplicar en casa.

¿Sirve para cualquier lesión?

No. Hay situaciones en las que el calor no está indicado —procesos inflamatorios agudos, algunas condiciones médicas, portadores de determinados dispositivos— y se valoran antes de aplicarla. Es una de las razones por las que la primera sesión incluye siempre una anamnesis completa. También hay que valorar la zona: no se aplica sobre determinadas regiones ni en presencia de material implantado sin comprobarlo antes.

¿Cuántas sesiones?

Se usa dentro de un plan, no como serie cerrada. Si aporta, acompaña al tratamiento las sesiones que haga falta; si no cambia nada, se retira y se dedica ese tiempo a lo que sí funciona. Al ser una herramienta dentro de la sesión y no un tratamiento independiente, no tiene sentido hablar de tandas cerradas de diatermia: se usa mientras facilite el trabajo activo y se retira cuando deja de aportar.