
La Electrólisis Percutánea Intratisular (EPI) es una técnica fisioterapéutica invasiva que consiste en la aplicación de una corriente galvánica a través de una aguja directamente en el tejido lesionado. Se realiza siempre guiada por ecografía en tiempo real, lo que permite una precisión milimétrica sobre la estructura dañada. Su mecanismo de acción consiste en provocar una reacción química local que destruye selectivamente el tejido degenerado y activa los procesos de reparación natural del organismo.
La corriente galvánica genera una reacción electroquímica local en el tejido tratado. Esta reacción produce una destrucción selectiva del tejido degenerado sin afectar al tejido sano adyacente, seguida de la activación del proceso de reparación natural: respuesta inflamatoria controlada, proliferación de fibroblastos y síntesis de colágeno nuevo.
| Patología | Localización | Evidencia |
|---|---|---|
| Tendinopatía del Aquiles | Cuerpo del tendón o inserción | Alta — múltiples ensayos clínicos |
| Tendinopatía rotuliana | Polo inferior de rótula | Alta — evidencia sólida |
| Epicondilitis lateral | Tendón extensor carpi radialis | Moderada-alta |
| Fascitis plantar | Inserción plantar calcánea | Moderada |
| Tendinopatía del manguito rotador | Supraespinoso principalmente | Moderada |
| Lesión muscular crónica | Área degenerativa intramuscular | Moderada — especialmente cicatrices |
| Cicatriz adherida post-quirúrgica | Zona de fibrosis cicatricial | Moderada |

Control ecográfico en tiempo real durante la EPI
Exploración ecográfica diagnóstica de la lesión. Primera aplicación de EPI. Inicio simultáneo de ejercicio excéntrico domiciliario de baja carga.
Reevaluación ecográfica. Segunda y tercera aplicación. Progresión del ejercicio: aumento de carga y rango. Evaluación de la respuesta inflamatoria post-EPI.
Control ecográfico de los cambios tisulares. Aplicación de EPI si aún hay tejido degenerado visible. Progresión a ejercicio funcional más exigente.
Sin EPI si el tejido ha respondido. Programa de carga progresiva del tendón: cargas lentas pesadas, pliometría si aplica, retorno gradual a la actividad deportiva.
Control ecográfico final para verificar la calidad del tejido regenerado. Alta con programa de mantenimiento preventivo.
Fundamento terapéuticoLa EPI cambia el problema de fondo: no alivia temporalmente el dolor, sino que resuelve la degeneración tisular que lo causa. Por eso los resultados son más duraderos que con técnicas puramente analgésicas.
Fisioterapia Mugisalud
Durante la aplicación puede sentirse una molestia leve o un calor local. Después de la sesión es normal una inflamación local y dolor tipo agujetas 24-72h, que es parte del proceso de regeneración. La mayoría de pacientes lo tolera bien.
Habitualmente 4-8 sesiones, con frecuencia semanal o quincenal. El número exacto depende del grado de degeneración del tejido y de la evolución individual. El seguimiento ecográfico permite objetivar los cambios y ajustar el número de sesiones necesarias.
Depende de la lesión y la fase. Generalmente se mantiene actividad de bajo impacto desde el inicio. La carga sobre el tendón o tejido tratado se gestiona de forma progresiva y controlada durante todo el proceso.
La EPI no está indicada en roturas tendinosas totales (requieren cirugía), infecciones activas, tumores, o patologías de origen articular puro. Tampoco sustituye a la cirugía cuando esta está claramente indicada.