
La electropunción es la combinación de punción seca con aplicación de corriente eléctrica a través de la propia aguja. Una vez posicionada la aguja en el punto gatillo miofascial, se conecta un dispositivo que aplica una corriente eléctrica que provoca contracciones musculares rítmicas. Este estímulo eléctrico sobre el PGM produce un proceso de regeneración más eficaz y rápido que la punción seca convencional.
La corriente eléctrica aplicada a través de la aguja provoca contracciones musculares rítmicas en el PGM. Estas contracciones generan un efecto terapéutico más intenso y duradero que la punción seca convencional, facilitando la regeneración tisular y la normalización neuromuscular.

Dispositivos POINTER (detección) e ITO (tratamiento multicanal)
| Situación clínica | Por qué electropunción | Ventaja respecto a punción seca |
|---|---|---|
| PGM resistente a punción seca convencional | Estímulo eléctrico más potente | Mayor tasa de inactivación del PGM |
| Lesión muscular crónica con degeneración | Estimula regeneración tisular activa | Efecto regenerativo adicional al analgésico |
| Dolor miofascial severo generalizado | Analgesia más intensa y rápida | Reducción del dolor más pronunciada |
| Músculos profundos de difícil acceso | Verificación eléctrica de posición (POINTER) | Mayor precisión en la localización |
| Múltiples PGM en la misma región | Tratamiento multicanal simultáneo (ITO) | Eficiencia: trata varios PGM en una sesión |
| Inhibición muscular post-lesión | Activa directamente la contracción muscular | Reeducación neuromuscular activa |

La electropunción complementa y potencia la punción seca
Confirmación de ausencia de contraindicaciones. Identificación y localización precisa del PGM mediante palpación. Explicación del procedimiento al paciente.
Inserción de la aguja en el PGM. Conexión del POINTER para verificar eléctricamente que la aguja está en la posición correcta: la contracción muscular visible confirma el posicionamiento adecuado.
Cambio al dispositivo ITO para la fase terapéutica. Aplicación de corriente eléctrica a través de los canales del ITO. El paciente nota contracciones musculares rítmicas. La intensidad se ajusta según tolerancia: debe ser visible pero tolerable.
Retirada de las agujas. Estiramiento suave y activo del músculo tratado. Ejercicio de reeducación neuromuscular inmediato. Aplicación de calor local si procede.
Agujetas locales habituales en las primeras 24-48h. Posible aumento transitorio del dolor antes de la mejoría. A partir de 48-72h: reducción progresiva del dolor y mejora de la función muscular.
Aplicación clínicaLa electropunción representa la evolución natural de la punción seca. Cuando el PGM es resistente o el proceso de recuperación necesita acelerarse, la corriente eléctrica añade una dimensión terapéutica que la aguja sola no puede proporcionar.
Iñigo Goikoetxea — Fisioterapia Mugisalud Bilbao
Sí. Además de la inserción de la aguja, se siente una corriente eléctrica que produce contracciones musculares rítmicas. Algunas personas lo describen como pulsaciones o calambres intermitentes. Es tolerable y la intensidad siempre se ajusta según la tolerancia del paciente.
Habitualmente 3-6 sesiones espaciadas 5-7 días. La respuesta es individual: algunos pacientes notan mejoría significativa tras 2-3 sesiones, otros necesitan más. La reevaluación periódica determina cuántas son necesarias en cada caso.
Sí. Es habitual aplicar diatermia TECAR antes como preparación, y ejercicio terapéutico activo siempre después. La combinación con terapia manual es también frecuente. No se recomienda combinar con otras técnicas invasivas el mismo día sobre la misma zona.
Las primeras 24-48h pueden ser de agujetas. A partir del segundo-tercer día suele notarse mejoría del dolor y de la función muscular. La mejoría es progresiva con cada sesión.
No es necesario reposo. Es habitual y recomendable actividad moderada el mismo día. Se evita el ejercicio de alta intensidad las primeras 24h para no sobrecargar el tejido tratado.