Fisioterapia Mugisalud Bilbao
Neuromodulación percutánea ecoguiada

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Neuromodulación percutánea ecoguiada

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Consiste en aplicar un estímulo eléctrico sobre un nervio periférico mediante una aguja colocada junto a él con control ecográfico. El objetivo no es actuar sobre el músculo sino sobre la señal nerviosa: modular el dolor y recuperar la activación de la musculatura que depende de ese nervio.

Técnicas de tratamiento

Neuromodulación percutánea ecoguiada

Consiste en aplicar un estímulo eléctrico sobre un nervio periférico mediante una aguja colocada junto a él con control ecográfico. El objetivo no es actuar sobre el músculo sino sobre la señal nerviosa: modular el dolor y recuperar la activación de la musculatura que depende de ese nervio.

Para qué se usa

• Dolor persistente en el territorio de un nervio concreto. • Pérdida de activación muscular tras una lesión o una cirugía. • Cuadros en los que el trabajo activo se ve limitado porque el músculo «no responde».
En la consulta

Cómo es una sesión

Se localiza el nervio con ecografía y se sitúa la aguja en su proximidad. Se aplica el estímulo subiendo la intensidad de forma progresiva; el paciente nota hormigueo o una contracción rítmica en el territorio correspondiente, lo que confirma que la colocación es correcta. La sesión se completa con el trabajo activo que se busca facilitar.
Neuromodulación percutánea ecoguiada — Fisioterapia Mugisalud Bilbao

Valoración y tratamiento en la consulta de fisioterapia.

Evidencia

Qué dice la evidencia

Las revisiones disponibles describen mejoras en intensidad del dolor, función y activación muscular, pero se trata de una técnica reciente y los estudios son todavía limitados en número y tamaño. Se plantea, por tanto, en casos concretos y con un objetivo definido, midiendo si aporta, y no como tratamiento genérico para cualquier dolor.

Qué se puede esperar

Reducción del dolor y una mejor respuesta del músculo en las sesiones de ejercicio siguientes, que es donde se consolida el resultado. Como con el resto de técnicas invasivas, si no hay cambio medible tras un número corto de sesiones, se replantea.
Cómo te atendemos

El mismo proceso en todos los casos

Escuchamos el motivo de consulta completo y exploramos antes de tratar. Las pruebas se piden cuando cambian la decisión, no por rutina. Explicamos qué ocurre, qué se va a hacer y en cuánto tiempo se reevalúa. Las técnicas acompañan; el ejercicio progresivo es lo que sostiene el resultado. El objetivo declarado es que puedas gestionar tu problema sin depender de la consulta.

Preguntas frecuentes

¿Es peligroso pinchar cerca de un nervio?

Se hace precisamente por eso con control ecográfico: la aguja se ve en todo momento y se coloca junto al nervio, no dentro. La ecografía es lo que convierte esta técnica en algo controlado, y por eso no se aplica a ciegas. Los efectos posibles son los propios de cualquier técnica con aguja: molestia local y, ocasionalmente, un hematoma pequeño. Se explican antes de empezar.

¿Qué se nota durante la sesión?

Hormigueo o una contracción rítmica en la zona que inerva ese nervio. Es una sensación llamativa la primera vez pero no dolorosa, y sirve además de comprobación: si aparece donde corresponde, la colocación es correcta. La intensidad la marca el paciente y se mantiene en un nivel cómodo. Después es habitual notar la zona algo cansada durante unas horas, como tras un trabajo muscular.

¿Para qué tipo de problemas se usa?

Para dolores que siguen el trayecto de un nervio y para situaciones en las que un músculo ha dejado de activarse bien tras una lesión. No es una técnica para cualquier contractura: si el problema es muscular, hay opciones más directas. Se plantea con un objetivo concreto y medible —reducir un dolor localizado, recuperar la activación de un músculo— y se comprueba si se cumple. Si no aporta en pocas sesiones, se retira.

¿Sustituye al ejercicio?

No. Facilita que el músculo responda para que el ejercicio pueda hacerse en condiciones. El trabajo activo sigue siendo lo que produce el cambio duradero. Su papel es abrir una ventana en la que el ejercicio se pueda hacer bien: si un músculo no se activa, ningún programa de fuerza va a progresar por mucho que se insista. Una vez recuperada esa activación, la técnica deja de tener sentido.