Fisioterapia Mugisalud Bilbao
Vuelta al deporte tras un esguince de tobillo

Casos realesCómo abordamos los motivos de consulta más frecuentes

Vuelta al deporte tras un esguince de tobillo

5 minutos de lectura

El esguince deja de doler mucho antes de estar recuperado. Ese desfase es la causa de la mayoría de las recaídas.

Motivo de consulta

Vuelta al deporte tras un esguince de tobillo

El esguince deja de doler mucho antes de estar recuperado. Ese desfase es la causa de la mayoría de las recaídas.

El motivo de consulta

Un esguince de tobillo hace unas semanas. La inflamación ha bajado, ya se camina con normalidad y apenas duele. Pero al intentar volver a correr, saltar o cambiar de dirección aparece inseguridad, molestia o la sensación de que el tobillo no responde igual. Es uno de los motivos de consulta donde más se puede prevenir. El esguince de tobillo tiene una tasa de recaída alta, y buena parte de esas recaídas se explican por una vuelta demasiado temprana: el dolor desaparece antes de que se hayan recuperado la fuerza, el equilibrio y el control del movimiento. Volver cuando ya no duele, sin comprobar nada más, es volver a medias. El otro problema frecuente es el contrario: quedarse en el tratamiento pasivo demasiado tiempo, esperando a estar «del todo bien» antes de empezar a exigirle al tobillo. El tejido necesita carga progresiva para recuperar su capacidad.
En la consulta

Qué se valora en la consulta

Se valora el estado de los ligamentos y la movilidad del tobillo, especialmente la flexión, que suele quedar limitada tras un esguince y condiciona el gesto de correr y de bajar escaleras. Después se mide lo que de verdad marca la vuelta: fuerza —cuántas elevaciones de talón se toleran comparadas con el otro lado—, equilibrio en apoyo monopodal y control del movimiento en tareas de salto y cambio de dirección. Se comparan siempre los dos lados, porque el lado sano es la referencia de a dónde hay que llegar.
Qué se valora en la consulta — Mugisalud Bilbao

Valoración y tratamiento en la consulta de fisioterapia.

Criterios para progresar

FaseQué hay que tener antes de pasar
Caminar con normalidadAusencia de cojera y movilidad razonable del tobillo
Trote suaveFlexión de tobillo recuperada y elevaciones de talón sin dolor
Carrera y cambios de direcciónFuerza comparable al lado sano y buen equilibrio monopodal
Salto y gesto deportivoControl del aterrizaje sin desviación del tobillo ni de la rodilla
Vuelta a competirTodo lo anterior más tolerancia a la carga de entrenamiento completa

Cómo avanza el tratamiento

1

Valoración

Estado ligamentoso, movilidad, fuerza y equilibrio comparados con el lado sano. Se descartan lesiones asociadas si el cuadro no encaja.

Duración: primera consulta

2

Recuperar movilidad y carga

Trabajo de flexión de tobillo y carga progresiva. Cuanto antes se recupere el apoyo normal, mejor evoluciona el resto.

Duración: fase inicial

3

Fuerza y propiocepción

Fortalecimiento de los peroneos y del tríceps sural, y trabajo de equilibrio con dificultad creciente. Es lo que reduce el riesgo de recaída.

Duración: el núcleo

4

Gesto deportivo

Saltos, aterrizajes y cambios de dirección con control. Se progresa por calidad de ejecución, no por número de sesiones.

5

Alta con criterios

Se comprueban los criterios de la tabla antes de dar el alta deportiva, y se pauta un mantenimiento porque el déficit reaparece si se abandona.

A tener en cuenta

Que no duela no es estar recuperado

Es el error más caro de este cuadro. El dolor desaparece semanas antes de que se recuperen fuerza, equilibrio y control. Volver en ese punto es la causa más común de un segundo esguince, y cada episodio deja el ligamento algo peor y acerca el cuadro a una inestabilidad crónica.

Lo que la gente pregunta en consulta

¿Tengo que llevar tobillera? Durante la actividad de riesgo en la fase de vuelta, sí, y resulta útil. No debilita el tobillo si se acompaña de trabajo de fuerza. Lo que no tiene sentido es usarla como sustituto de la rehabilitación. ¿Cuánto tardaré en volver a jugar? Depende de en qué punto esté la fuerza y el control, no de las semanas transcurridas. Por eso la vuelta se guía por criterios comprobables y no por calendario. ¿Por qué me lo he torcido varias veces? Porque cada esguince deja algo de laxitud y de déficit de control que, si no se trabaja, hace más probable el siguiente. Es un círculo que se rompe con fuerza y propiocepción, y en algunos casos requiere valoración quirúrgica. ¿Hace falta hacer una prueba de imagen? No en la mayoría de los esguinces. Se plantea cuando la evolución no es la esperada, cuando hay dolor en zonas que no encajan o cuando se sospecha una lesión asociada del cartílago o de los tendones peroneos.

Qué se puede esperar y en cuánto tiempo

La recuperación de un esguince tiene dos velocidades: el dolor y la inflamación bajan pronto, y la fuerza, el equilibrio y el control tardan bastante más. Ese desfase es el que hay que gestionar, y explicarlo desde el principio evita la frustración de sentirse bien y no poder volver todavía. La progresión se organiza por fases con criterios de paso, no por semanas. Alguien puede cumplir los criterios de trote a las dos semanas y otra persona necesitar el doble, y ninguna de las dos situaciones es anormal. Lo que sí es predecible es lo que ocurre cuando se salta una fase: el segundo esguince suele llegar en las primeras semanas tras la vuelta. Al alta se pauta un mantenimiento sencillo de fuerza y equilibrio. No es un extra opcional: el déficit de control que queda tras un esguince reaparece si se deja de trabajar, y ese es el mecanismo por el que un tobillo pasa de tener un esguince aislado a tener una inestabilidad crónica. Media docena de minutos, un par de veces por semana, cambia bastante ese pronóstico.

Qué se explica en consulta

Cuáles son los criterios de cada fase y cómo se comprueban, para que la persona sepa en qué punto está en cada momento. Qué es normal notar durante la progresión y qué no. Y qué hacer si aparece un nuevo episodio, porque saber gestionar las primeras 48 horas cambia bastante la evolución.