Fisioterapia Mugisalud Bilbao
Una lumbalgia que no termina de irse

Casos realesCómo abordamos los motivos de consulta más frecuentes

Una lumbalgia que no termina de irse

5 minutos de lectura

Meses de dolor, una resonancia con hallazgos y la sensación de tener una espalda frágil. Casi siempre, el problema no es el que parece.

Motivo de consulta

Una lumbalgia que no termina de irse

Meses de dolor, una resonancia con hallazgos y la sensación de tener una espalda frágil. Casi siempre, el problema no es el que parece.

El motivo de consulta

Dolor lumbar que dura ya meses. Ha habido épocas mejores y peores, pero no se va del todo. Por el camino se han probado sesiones de masaje, antiinflamatorios y reposo, y ha aparecido algo que condiciona más que el propio dolor: el miedo a moverse. La persona ha ido reduciendo actividad —dejó el gimnasio, evita agacharse, no coge peso— convencida de que el movimiento daña. Con frecuencia esa idea viene reforzada por una prueba de imagen. Una resonancia que menciona una protrusión o una hernia se interpreta como la explicación definitiva y como una condena. Es uno de los puntos donde más se puede ayudar en la primera consulta, porque esos hallazgos son frecuentes también en personas sin ningún dolor, y su presencia no obliga a evitar cargar ni a renunciar a la actividad. El dolor lumbar persistente rara vez tiene una única causa mecánica identificable. Suele haber una combinación de factores: falta de tolerancia a la carga, un patrón de movimiento que se ha vuelto protector, sueño de mala calidad, y la creencia de que la espalda es frágil. Tratar solo uno de ellos explica por qué tantas veces «nada funciona».
En la consulta

Qué se valora en la consulta

La valoración empieza por escuchar la historia completa: cuándo empezó, qué lo modifica, qué actividades se han abandonado y qué se ha probado ya. Esa lista de abandonos suele ser el mejor indicador de cuánto está limitando el problema. Sigue la exploración: movilidad, fuerza, tolerancia a la carga y cómo se comporta el dolor con el movimiento. Se comprueban también las señales que obligarían a derivar a valoración médica, que son pocas pero hay que descartarlas. Y se dedica tiempo a entender qué cree la persona que le pasa, porque esa creencia condiciona el resultado tanto como los hallazgos físicos.
Qué se valora en la consulta — Mugisalud Bilbao

Valoración y tratamiento en la consulta de fisioterapia.

Qué se valora y qué cambia en el plan

Lo que se exploraPor qué importaQué cambia en el plan
Actividades abandonadasMiden el impacto real y marcan los objetivosDefinen las metas concretas del tratamiento
Tolerancia a la cargaSuele estar muy por debajo de lo necesarioDetermina el punto de partida del ejercicio
Comportamiento del dolor con el movimientoDistingue un problema mecánico de una sensibilizaciónCambia el enfoque por completo
Creencias sobre la espaldaEl miedo al movimiento perpetúa el cuadroRequiere explicación específica, no solo ejercicio
Señales de alarmaDescartan cuadros que corresponden a otra especialidadDerivación si aparecen

Cómo avanza el tratamiento

1

Valoración y explicación

Exploración completa y, sobre todo, explicar qué significa y qué no significa lo que aparece en las pruebas. Es la parte que más cambia el pronóstico y la que menos tiempo suele recibir.

Duración: primera consulta

2

Recuperar movimiento

Terapia manual y movilidad para reducir el dolor lo suficiente como para empezar a moverse con normalidad. Es un medio, no el tratamiento.

Duración: fase inicial

3

Carga progresiva

Ejercicio pautado y progresivo, con dosis suficiente. Aquí es donde se produce el cambio, y donde fallan la mayoría de los tratamientos que no funcionaron antes: no por el tipo de ejercicio, sino por la dosis.

Duración: el núcleo

4

Reexponer a lo evitado

Volver de forma gradual a agacharse, coger peso y a la actividad que se abandonó. Recuperar la confianza es un objetivo del tratamiento, no una consecuencia.

5

Autonomía

Pauta de mantenimiento y criterios claros para gestionar un episodio futuro sin volver a empezar de cero.

A tener en cuenta

Lo que más se malinterpreta

Que una hernia en la resonancia explica el dolor y prohíbe cargar. Los hallazgos degenerativos son muy frecuentes en personas sin síntomas, y su presencia no determina el pronóstico ni obliga a evitar el movimiento. Lo contrario —evitar por sistema— es lo que suele cronificar el problema.

Lo que la gente pregunta en consulta

¿Puedo agacharme y coger peso? Sí, y forma parte del tratamiento. La recomendación de no doblar la espalda nunca ha demostrado prevenir el dolor lumbar y sí genera evitación. Lo que se trabaja es recuperar de forma progresiva la capacidad de hacerlo con confianza. ¿Tengo que dejar de correr o de ir al gimnasio? Casi nunca del todo. Se ajusta volumen e intensidad y se mantiene lo que se tolere sin empeorar. La actividad es parte del tratamiento, no un riesgo que haya que suprimir. ¿Por qué me duele si en la resonancia no ha cambiado nada? Porque el dolor no es una lectura directa del estado del tejido. Influyen la tolerancia a la carga, el descanso, el estrés y la propia sensibilización del sistema. Es una explicación que alivia bastante cuando se entiende. ¿Esto se va a curar o tendré que convivir con ello? El objetivo es recuperar función y reducir el impacto, y en la mayoría de los casos se consigue. Puede haber episodios puntuales en el futuro; lo que cambia es saber gestionarlos sin volver al punto de partida.

Qué se explica en consulta

Qué significan sus pruebas de imagen, con calma y sin dramatizar ni minimizar. Por qué el ejercicio es el tratamiento y no un complemento. Qué molestia es aceptable durante el trabajo y cómo debe comportarse al día siguiente. Y un plazo de reevaluación concreto, porque el dolor persistente necesita medir el progreso con datos y no con impresiones.