
Es la fisioterapia orientada a quien tiene un objetivo deportivo, sea competir o simplemente volver a correr sin dolor. Cambian las prioridades: no basta con que deje de doler en reposo, hay que devolver la capacidad de soportar la carga específica de ese deporte.
Es la fisioterapia orientada a quien tiene un objetivo deportivo, sea competir o simplemente volver a correr sin dolor. Cambian las prioridades: no basta con que deje de doler en reposo, hay que devolver la capacidad de soportar la carga específica de ese deporte.

Valoración y tratamiento en la consulta de fisioterapia.
Casi nunca. Lo habitual es ajustar volumen, intensidad y tipo de trabajo, manteniendo lo que se tolere sin empeorar los síntomas. Parar del todo suele empeorar la situación: se pierde tolerancia a la carga y la vuelta es más difícil. Cuando sí hay que parar —una lesión aguda, una fractura por estrés— se dice claramente y se explica por qué, además de qué se puede seguir haciendo mientras tanto.
Se responde con criterios, no con fechas. Cuando la fuerza está recuperada, el gesto se ejecuta con control y la carga de entrenamiento se tolera sin reaparición del dolor. Poner una fecha antes de tener esos datos es adivinar. Si hay una fecha importante de por medio se dice desde el principio si es realista, y en caso de no serlo se plantea qué objetivo intermedio sí lo es.
Es la mayoría de quien viene. El enfoque es el mismo: importa la carga que esa persona quiere volver a tolerar, sea un maratón o caminar dos horas por el monte los domingos. De hecho el planteamiento suele ser más exigente en el aficionado, porque compagina la recuperación con un trabajo y unos horarios que condicionan cuánto puede entrenar. Eso se tiene en cuenta al diseñar el plan.
Porque en las tendinopatías la carga progresiva es el tratamiento con mejor respaldo. El tendón no mejora por descansar; mejora porque se le somete a una carga controlada y creciente que estimula su adaptación. Además, la fuerza que se pierde durante las semanas de dolor no vuelve sola al dejar de doler: hay que recuperarla explícitamente, y ese déficit es una de las causas de recaída más frecuentes.