
Presentamos el caso de un corredor amateur de 38 años con tendinopatía del Aquiles crónica de 8 meses de evolución, que había realizado tratamiento conservador previo (reposo, antiinflamatorios, fisioterapia convencional) sin resolución completa del cuadro. El objetivo del tratamiento fue la recuperación funcional completa con retorno a la carrera, aplicando un protocolo basado en EPI guiada por ecografía, ejercicio excéntrico progresivo y control de cargas.
Ocho meses de dolor en el tendón, reposo intermitente y tratamientos sin resultado. La clave del éxito fue combinar la EPI para resolver la degeneración tisular con un programa de ejercicio excéntrico para restaurar la capacidad de carga del tendón.
Primera y segunda sesión de EPI guiada por ecografía. Inicio de ejercicio isométrico (5 series × 45 segundos) para control del dolor. Educación sobre gestión de la actividad durante el proceso.
Tercera sesión de EPI. Transición a ejercicio isotónico de carga lenta y pesada (4 series × 6 reps, tempo 3-0-3). Inicio de caminata progresiva como carga de bajo impacto.
Cuarta y quinta sesión de EPI. EVA 2/10 post-actividad. Progresión de carga: sentadilla bilateral y unilateral con talón, aumento progresivo del peso. Inicio de carrera muy suave (30 segundos alternados con caminata).
Sin más sesiones de EPI. Continuación del programa de ejercicio. Progresión de carrera: de 5 minutos a 30 minutos continuos en semana 12. EVA 1/10 puntual post-entrenamiento intenso.
Sin dolor. Ecografía de control: reducción del engrosamiento (7 mm), desaparición del área hipoecoica central, ausencia de neovascularización. Fuerza plantiflexora: 98% respecto al lado sano. Programa de mantenimiento preventivo.
TestimonioLlevaba 8 meses sin poder correr más de 10 minutos. En 12 semanas volví a completar un rodaje largo. La clave fue entender que el tendón necesitaba carga progresiva, no reposo.
Paciente — corredor amateur, 38 años
El reposo no resuelve la tendinopatía crónica: la mantiene. Sin ejercicio de carga progresiva, el tendón no tiene el estímulo necesario para regenerar el colágeno degenerado. Los tratamientos analgésicos alivian el síntoma pero no resuelven el problema de fondo.
En este caso, sí. La ecografía mostró degeneración intratendionosa avanzada que dificultaba la respuesta al ejercicio aislado. La EPI resolvió el componente degenerativo y permitió que el tendón respondiera mejor al programa de carga.